Con un presupuesto de siete millones de euros esta producción, a medias entre Grecia, España y Hungría, busca llevar al cine la vida de El Greco a lo grande. Su director, el griego Iannis Smaragdis, se ha basado en un libro de Dimitris Nollas que se centra en la relación de El Greco con el Gran Inquisidor Niño de Guevara, que fue su promotor en España y más tarde el que le acusó por herejía.
Destaca la actuación de Juan Diego Botto como Niño de Guevara, que hace todo lo posible por dotar de credibilidad a un personaje que no la tiene.
El Greco se hace larga y a ratos pesada. La ambientación está lograda pero la narración se acaba enturbiando, y lo que empezaba como un biopic histórico acaba con un enfretamiento entre los dos protagonistas que no resulta convincente. El toque místico que se le ha dado a la película, acompañado por la música new age de Vangelis, tampoco ayuda en este aspecto. A ratos entretiene, pero poco más.
Autor: Miguel Ayuso
Con un presupuesto de siete millones de euros esta producción, a medias entre Grecia, España y Hungría, busca llevar al cine la vida de El Greco a lo grande. Su director, el griego Iannis Smaragdis, se ha basado en un libro de Dimitris Nollas que se centra en la relación de El Greco con el Gran Inquisidor Niño de Guevara, que fue su promotor en España y más tarde el que le acusó por herejía.
Destaca la actuación de Juan Diego Botto como Niño de Guevara, que hace todo lo posible por dotar de credibilidad a un personaje que no la tiene.
El Greco se hace larga y a ratos pesada. La ambientación está lograda pero la narración se acaba enturbiando, y lo que empezaba como un biopic histórico acaba con un enfretamiento entre los dos protagonistas que no resulta convincente. El toque místico que se le ha dado a la película, acompañado por la música new age de Vangelis, tampoco ayuda en este aspecto. A ratos entretiene, pero poco más.