Los bolígrafos y el papel dan paso a las nuevas tecnologías. Ahora todo es mucho más visual. Ésto lo saben muy bien en Operación Éxito. Eso sí, los nervios siguen en su sitio.
Autor: ANTONIO MARTÍNEZ
Centenares jóvenes se dieron cita en los cines Art Decó de la capital para animar a sus compañeros en la final del concurso Operación Éxito. Unos llevaban pancartas, otros camisetas, y la mayoría coreaban los nombres, e incluso alguno se disfrazó con pelucas para la ocasión. Todo este follón se había organizado para animar a los 19 finalistas que competían en la final del concurso escolar. Una gran fiesta del Bachillerato madrileño. En vivo, ante toda una sala llena, los concursantes tenían que desafiar a los nervios y a las preguntas que el ordenador iba formulando. El público entregado, una gala con presentadores incluidos y la tensión dibujada en los rostros de los concursantes. A la espera, los compañeros y los amigos entre las butacas. “No falles ahora por favor”, comentaba nerviosa una estudiante que intentaba dar ánimos a los concursantes.
Así de golpe, al oír el nombre de Operación E´xito, uno puede pensar fácilmente en el programa de música de televisión OT, pero no tiene nada que ver. Aunque posiblemente haya la misma o incluso más emoción en el concurso escolar. Este programa se inició en Puerto Rico hace 3 años de la mano del escrito y director de cine, Noel Quiñones. Países como EEUU, Chile y ahora España han visto que las nuevas tecnologías son un gran instrumento para el aprendizaje de los jóvenes. El lenguaje cercano y la interactividad han hecho que estas competiciones on line sirvan para motivar a los jóvenes de hoy en día, acostumbrados a los videojuegos e internet.