Hemeroteca :: 18/02/2008
12/13
SENSACIONES

PEDRO GUERRA

Última actualización 15/02/2008@00:00:00 GMT+1
"Esto es una exclusiva –aseguró Guerra mientras nuestro fotógrafo le hacía esta foto–: ¡yo en una imagen sonriendo!"
Pasión, política, familia, intelecto, sensibilidad... Pedro Guerra pasa por Sensaciones para hablarnos, con la rotundidad que le caracteriza, de los grandes temas y de su nuevo disco, Vidas.

Autor: ELENA D. DAPENA


Vidas refleja a un hombre tranquilo, como de vuelta de todo.
Es un disco tranquilo, pero lo vivo como un lugar al que he llegado, voy a estar un tiempo y me voy a ir a otro sitio. Los discos siempre son reflejo de un momento; no siento que mi búsqueda se acabe aquí.

No cuentas historias de otras personas, como en otros discos.
Mi vida en los últimos tres años fue muy personal y mis canciones ahora también.

En otros discos había historias de otra gente, más temática social, y éste es de vida interior. ¿No crees que se echa de menos un poco de pasión?

Uy, no, pasión hay mucha. Depende de cómo la entendamos. La canción para mi hijo es pasional a tope; la que le he hecho a mi hija es muy pasional. La de 5.000 años también…

¿Qué entiendes por pasión?
Que detrás de cada canción hay una intención de entregarme al cien por cien. Es algo que sale de mí y que es inherente a mi manera de entender el trabajo. En fin… no sé qué es pasión para ti.

Algo más contundente: menos brisa y más viento.
Me parece bien, pero para mí ha habido mucha pasión y mucha entrega. Es un disco más suave, más cool, más tranquilo, más sosegado.

Tienes una preciosa canción dedicada al pintor Caravaggio. ¿Por qué a él?
Es un hombre que, con las mismas manos con las que pintó, asesinó. Estuvo en la cárcel por asesinato. Era un pendenciero. Me llama la atención alguien que como ser humano es capaz de bajar hasta los infiernos y, como creador, estar tan cerca de Dios.

Le dedicas una canción a tu hijo. Ahí sí se ve gran pasión.
Hay dos tipos de canciones: a unas llegas con el sentimiento y a otras con el intelecto. La de mi hijo es puramente sentimental, nace de una emoción. La canción de Caravaggio es una reflexión intelectual. Sentido y sensibilidad: hay canciones que vienen por el lado del sentido y otras por el de la sensibilidad. La pasión que yo pongo es la misma para unas que para otras.

¿Qué momento hay que pasar para hablar más de uno mismo?
Si te tiras tres años en tu casa, con tu hijo que acaba de nacer, con tu familia, y poco contacto con la calle, lo lógico, por coherencia, es eso.

¿No se te cayeron las paredes encima?
El primer año y medio lo dediqué a acompañar a mi mujer. Después, al bebé. Y luego ya, a preparar el disco. No se te caen las paredes encima porque compuse, grabé… Nos apetecía estar en su primer año de vida y nos lo pudimos permitir. Al final, dijimos: “hay que empezar a trabajar porque las reservas se acaban”.

¿Cuesta volver a coger el ritmo?
Bastante. Yo no creo en la inspiración, creo en el trabajo. Esto es un oficio. Hay algo innato pero, si lo dejas de practicar, cuando vuelves tienes que poner de nuevo una maquinaria en funcionamiento.

Eres cantautor, pero dejas la política al margen en tus canciones.
El interés que uno tiene por la política va en la persona. Igual que el compromiso social va en la persona. Pasas momentos. Mi penúltimo disco –Hijas de Eva– fue un monográfico sobre la discriminación de género, totalmente social y politizado.

Pero tú hablas de mejoras sociales, no defiendes posiciones ideológicas concretas en tus canciones.
Eso es verdad. Y, sin embargo, mi posición en los últimos tres años cambió frente a la política: en las últimas municipales apoyé a la candidatura de Izquierda Unida a la alcaldía en Rivas Vaciamadrid. Y, hasta ahora yo no habia apoyado… bueno, sí, apoyé a IU en unas elecciones europeas. Es decir: he estado más cerca, a la hora de la verdad, de la política que lo que muestro en mis canciones.

¿Eres una persona que hoy actúa y piensa de una forma, pero no descarta que mañana sea distinto?
Pienso de otra forma, no, porque yo siempre pienso lo mismo. Tal cual tú lo has planteado, podría parecer que soy un hombre sin principios.

Me refiero a evolucionar.
Cada disco mío respondió a un momento, pero detrás de cada uno está la misma persona y la misma ideología: me siento comprometido, soy de izquierdas y nunca lo he ocultado.

Además, conoces la política de primera mano.
Mi padre fue político y la conozco para bien y para mal. Puede llegar a ser muy oscura y muy desagradable. Podemos pasar más o menos de la política, pero ella nunca pasa de nosotros. Lo que hacen los políticos afecta a tu vida en este momento, mañana o dentro de un mes.
12/13
Comparte esta noticia  
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • "Yo no creo en la inspiración, creo en el trabajo"

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    51 | luis martinez - 18/02/2008 @ 00:00:00 (GMT+1)
    Por fín alguien que pregunta sin hacer la pelota al entrevistador
  • Comenta esta noticia



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de Menos 20
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
    • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.


    Portada | Hemeroteca | Búsquedas | ACTUALIDAD | SENSACIONES | QUIENES SOMOS | CONTACTAR | EXAMENES DE SELECTIVIDAD | | [ RSS - XML ]
    MENOS 20 :: El periódico de Bachillerato :: 2009 Contacto
    Diseño web: Cibeles.net | Páginas creadas con