Tiene 18 años y un currículum de notas de infarto. Su 9,1 de media en Bachiller y su 8,67 en Selectividad le han valido la concesión de una Beca de Excelencia. Alicia Alhambra, estudiante de 1º de Historia, tiene claro que los premios son, sobre todo, "un reconocimiento válido al trabajo, además de un orgullo personal".
Autor: Amaia Arrarás
Fueron sus padres los que le animaron a inscribirse en la convocatoria de las Becas Excelencia de la Universidad de Alcalá de Henares y aunque “esperanzas siempre había”, la concesión fue “toda una sorpresa”. La joven Alicia Alhambra estudió Bachillerato en el IES “Doctor Marañón” y actualmente cursa primero de Historia en la Universidad de Alcalá de Henares, localidad donde reside desde que era una niña.
¿Por qué decidiste presentarte para optar a una de estas becas?
Fueron mis padres los que vieron la convocatoria y me decidí a inscribirme animada por mis buenas notas en el instituto. No me esperaba el premio, porque sabía que se habían presentado otras muchas personas y que muchos de ellos tenían mejores medias que yo.
¿Qué supone la concesión de este premio?
Supone el reconocimiento al trabajo y esfuerzo realizado en los últimos años, además de mucho orgullo personal. Creo que el premio me servirá en el reconocimiento profesional y sobre todo personal, porque esto me demuestra a mí misma que cuando me propongo una cosa puedo conseguirla. Además de, claro está, un epígrafe importante en mi currículum y el premio en sí, un portatil y el importe del precio de la matricula.
¿Por qué decidiste estudiar la carrera de Historia y en la Universidad de Alcalá de Henares?
La verdad es que no me decidí por la carrera hasta el último momento, porque no tenía una vocación clara. Finalmente me decanté por Historia porque es una materia que siempre me ha gustado y por la Universidad de Alcalá porque está a 20 minutos de mi casa.
Ser una joven de tan buenas notas tendrá su parte buena y mal, sobre todo en lo que a envidias y comentarios de tus compañeros se refiere.
Siempre he sido de buenas notas y no es que me guste estudiar, porque prefiero hacer otras cosas, pero me considero una persona bastante trabajadora. Siempre hay algún compañero en clase que te tacha de empollona, pero a mí no me molesta porque son bromas y porque además los estudios es algo que sólo te beneficia a tí y es todo menos algo malo.
¿Has tenido que sacrificar algo por tu horas de estudio?
Sí, tuve que renunciar a mis clases de teatro, porque eran muchas horas de ensayo con un grupo. En segundo curso de Bachillerato estudiaba unas tres o cuatro horas al día y en exámenes más, pero salgo los fines de semana como el resto de mis compañeros.
¿Qué importancia o valor tienen las buenas notas?
Yo creo que las buenas notas sí son importantes para el futuro, para optar a determinadas carreras, para becas Erasmus o para tu currículum en general.
¿A qué te gustaría dedicarte en un futuro?
Todavía no lo tengo muy claro, pero quizá me decante por la investigación en Historia medieval o contemporánea.