Lo más importante para superar un examen con éxito es haber estudiado de manera eficaz a lo largo del curso. Teniendo esto presente, es importante, además, tener una serie de técnicas básicas, elementales, pero que muchas veces se olvidan.
Preparación previa
En primer lugar es importante saber a que examen nos vamos a enfrentar. Para ello hay que conocer el tipo de prueba, y conviene hacer exámenes similares de años anteriores. Los profesores tienden a incidir en los mismos temas, por lo que es una buena idea repasar todos los exámenes que ha hecho el mismo profesor en años anteriores. Además, es importante, haber prestado atención en clase para saber en que temas ha incido el profesor con especial énfasis. Otra buena técnica es realizar un “examen hipotético”, es decir, un examen modelo, en condiciones similares al real. No está demás recordar que es muy importante haber descansado la noche anterior a cada examen, y tener claro los horarios y las fechas de los mismos. Esto que parece una obviedad es más habitual de lo que se cree.
Consejos para el examen
Lo más importante para llegar con buen pie a un examen es ir relajado y con la certeza de que se conoce el contenido del mismo. Esto solo se consigue si se ha estudiado correctamente. Además hay que recordar llevar todo lo necesario para la realización del mismo, bolígrafos, calculadora, material de consulta que se permita... Para lograr estar relajado es importante abstraerse del ambiente de tensión que se suele vivir en el aula en los minutos previos a la prueba. No es una buena idea hacer repasos de última hora, y comentar cuestiones con los compañeros, pues pueden enturbiar nuestras ideas y confundirnos.
Una vez que tengamos el examen es importante leerlo con tranquilidad, elegir en primer lugar –si no se nos exige un orden concreto– las preguntas cuya respuesta conozcamos mejor, y controlar el tiempo y espacio disponible para las mismas. Al acabar de contestar es importante repasarlo todo cuidadosamente, sobre todo las faltas de ortografía. Es muy habitual cometer faltas con las prisas y son muy fáciles de subsanar en el repaso.