CARRERAS
Biología
Presidente de la Sociedad Española de Ornitología
Por
Miguel Ayuso Rejas
x
mayusomenos25com/6/6/14
Última actualización 15/10/2010@10:27:03 GMT+1
Eduardo de Juana es catedrático de Biología en la Universidad Complutense de Madrid y presidente de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) desde 1998. Lleva toda su vida estudiando las aves y luchando por la conservación medioambiental.
¿Cómo surgió su afición por los pájaros?
Cuando sales al campo lo primero que encuentras son pájaros, la mayor parte de las veces. Al día de andar por ahí has visto un par de especies de mamíferos con suerte, pero pájaros hay muchos. Luego también las oportunidades que va teniendo uno. Aquí en esta Facultad había un catedrático famoso, que puso en pie la Ornitología en España, Francisco Bernis, y a su sombra vinimos muchos a estudiar.
Muchos estudiantes que se sienten atraídos por Biología se echan atrás por la falta de salidas. ¿Qué les diría?
Aquí hemos hecho algunas encuestas y parece que hay un porcentaje bastante alto que consigue empleo dentro de la Biología, más de un 40%. Esto es un problema general en la Universidad. Unas veces estudia uno una carrera y le da una formación de base que luego le permite trabajar en otro tipo de cuestiones en el mercado laboral. No está tan mal la situación.
¿Cuáles son los retos actuales de la Biología?
Hay muchísimas cosas. La biología molecular es un campo estrella. No pasa un día que uno abra el periódico y no haya cosas de biólogos: la clonación, la ingeniería genética y tantísimas cosas de actualidad. También los estudios de bota, de campo, están aportando cosas muy interesantes a la hora de comprender, por ejemplo, la evolución humana. La ecología ahora es fundamental, y eso no se comprende si no se estudian los organismos.
¿Cuáles son los principales problemas medioambientales contra los que se enfrenta la SEO?
En el campo ahora mismo hay multitud de problemas. Un problema general para la conservación de la naturaleza es la agricultura, en su versión moderna. Es muy agresiva, muy intensificada, y está haciendo que los hábitats de muchas especies pierdan calidad. Quizás ahora mismo el grupo de aves que está en peor situación son las aves ligadas a la agricultura de secano, las aves esteparias. Otras han ido mejorando históricamente, como las aves ligadas a las zonas húmedas. Los humedales estuvieron perseguidos directamente. Hubo una época que era todo desecar y desecar. Se pensaba que había que secar por dos razones: para prevenir el paludismo y para ganar terreno para la agricultura. Ahora se ve que en realidad nuestra producción agrícola es excedentaria y no hay esos problemas. La mayor parte de los humedales están protegidos, pero falta mucho por hacer. Las extracciones de aguas subterráneas ponen en peligro sitios como Daimiel, pero también el mismo Doñana, donde hay extracción es masivas para los regadíos de fresas.
¿Cómo valora la política medioambiental del Gobierno? Las organizaciones ecologistas se han quejado de los presupuestos de este año.
En época de crisis tampoco puedes pedirle peras al olmo. Creo que lo que más ha bajado es la apreciación de la necesidad de la conservación de la biodiversidad, y, en general, la preocupación ambiental. Creo que un paso atrás tremendo, que nos decepcionó profundamente, fue la salida de Cristina Narbona del Gobierno, que era una ministra que realmente sabía de que hablaba, por primera vez en la historia. No estábamos de acuerdo al 100% con ella, pero en líneas generales la cosa iba muy bien, y ha sido un paso atrás gigantesco.
Cuando se pone a la sociedad a elegir entre conservar y seguir ganando dinero, optan por seguir ganando dinero, o intentar recuperar la actividad económica lo antes posible, sin pararse a pensar que un problema fundamental en la crisis que tenemos ahora fue no haber hecho caso a cuestiones básicas de conservación que se venían diciendo, por ejemplo la construcción. Ningún político dijo nunca nada en contra de este despilfarro, que para los ciudadanos normales era absolutamente evidente. Sabíamos todos que esto iba a ocurrir y que tendríamos una burbuja del ladrillo. No he oído a ningún político disculparse. Han destrozado el campo y el litoral, y no se ve mucho propósito de enmienda.
¿Está afectando mucho la crisis al mundo del medio ambiente y la conservación?
Por una parte está dando un respiro. Estábamos en una espiral absolutamente loca de seguir construyendo autopistas para enlazar absolutamente todo. Se quería que cualquier pueblo de España estuviera a menos de 30 kilómetros de una autopista. Es una barbaridad. Autopistas vacías para todos. Hay que ser más sensatos. No podemos seguir con esta dinámica de desarrollo siempre hacia delante. La tierra tiene unos límites y los estamos pasando, claramente.