Los cambios en la selectividad tienen como objetivo hacer la prueba más flexible y orientarla hacia la carrera que el alumno quiere estudiar, adaptándose a la normativa europea, como parte del proceso del “Plan Bolonia”.
A estas alturas de poco sirve explicar en que consiste la nueva selectividad, seguro que ya sabes perfectamente que tienes que hacer, pero existe incertidumbre como con todas las cosas novedosas. La nueva prueba de acceso a la universidad no presenta ninguna novedad en cuanto a los exámenes, que son iguales que el año pasado. La principal sorpresa puede venir con las notas de corte. Hasta ahora sólo existía una nota de corte por carrera. Ahora al existir exámenes voluntarios —los de la prueba específica— que puntúan más que otros en función de la carrera que quieras estudiar, no existe una sola nota de corte. Aunque hay carreras, como Medicina o Fisioterapia, en las que no se espera ningún cambio relevante respecto a las notas de corte, si puede haber importantes novedades en disciplinas como las ingenierías de industriales o telecomunicaciones. Estas carreras ya no existen como tal y se han dividido en especialidades, distintas en cada universidad, por lo que no se conoce a ciencia cierta que nota pueden alcanzar, aunque al haber más oferta, es previsible que las notas de corte bajen.
La cuenta atrás
Los parques se van vaciando, los bares ya no están llenos a rebosar y hay menos jóvenes por las calles. Los exámenes de la Universidad están a la vuelta de la esquina. Y no sólo los universitarios llenan las bibliotecas, sino que los que aspiran a serlo están dándolo todo para que la prueba salga de la mejor manera posible.
Son unas fechas difíciles y complicadas ya que requieren mucho esfuerzo, pero merece la pena.Ya es mayo, y ni a los más desorganizados os quedan ya excusas ni autoengaños para seguir posponiendo, ni por un solo día, el momento de coger los libros. Estos son nuestros consejos.
1- No pienses en ponerte a estudiar: ponte a estudiar.
Lo único que necesitas son los apuntes, una mesa, una silla, y estar en un lugar iluminado y silencioso. Todo lo demás, si hay motivación, es prescindible.
Si eres de los que no encuentra la motivación hasta la víspera del examen, prueba a sentarte frente a los apuntes todos los días a las mismas horas y espera a la inspiración, al menos lograrás que te coja preparado. También es importante saber cómo será el examen; si va a ser tipo test o de desarrollo, número de preguntas, tiempo del que dispones y otras cosas similares. Puedes conseguir modelos de exámenes anteriores en las páginas de las universidades públicas madrileñas.
2- Haz una primera lectura rápida o aproximativa de la materia para que sepas a lo que te enfrentas. Aunque esto ya deberías saberlo.
3- Organízate el trabajo.
Divide la materia entre el tiempo disponible hasta la fecha de examen con arreglo a una planificación por escrito, y realista, y que incluya repasos intermedios si la materia es amplia. Y no olvides que siempre debes hacer un profundo repaso final.
4- Haz una segunda lectura a fondo.
Subraya los conceptos principales y asegúrate de que estás comprendiendo todas las ideas que debes memorizar.
5- Haz esquemas.
Realizar mapas conceptuales o esquemas es muy positivo, ya que te obligarán a analizar todas las ideas del texto y, lo que es más importante, a clasificarlas y relacionarlas entre sí. Es aconsejable hacer un esquema general en una hoja y subesquemas auxiliares para tener una visión comprensiva de toda la materia.
6- Memoriza.
Si no lo has conseguido con las lecturas, con el subrayado y los esquemas, haz resúmenes. Léelos en voz alta, usa reglas nemotécnicas. Lla repetición es uno de los mejores y más eficaces métodos para memorizar.
7- Evalúa tus conocimientos. Es bueno que te hagas pruebas propias o que le digas a un familiar que te haga preguntas orales sobre la materia. Después, reestudia aquello que no te has aprendido bien.
8- Haz el repaso final.
Una última lectura en profundidad de toda la materia si es posible, si no, lee detenidamente los esquemas o resúmenes elaborados.
9- Víspera del examen.
Tienes que pensar que estás preparado intelectualmente para el examen, así que prepárate psicológica y físicamente: relájate, si puedes da un paseo y duerme bien.
Ponderaciones
La nota de acceso a la Universidad se calcula sumando la nota media de los dos bachilleratos, que supone un 60%, y la nota media obtenida en los exámenes obligatorios de selectividad, que suma el 40% restante. A esta nota, a la que llamaremos nota de la fase general, se sumará la nota obtenida en los exámenes voluntarios, conocida como fase específica. Es aquí donde entra el juego el tema de las ponderaciones. Cualquier materia de la que nos examinemos voluntariamente sumará la nota obtenida multiplicada por 0,1 al resultado final de la fase general. Por ejemplo, si sacas un 7 y un 5 en las dos materias voluntarias, sumarás 0,7 (7 x 0,1) y 0,5 (5 x 0,1), es decir, un total de 1,2 puntos. Pese a esto no todas las asignaturas suman lo mismo en la nota final, que se incrementará en mayor o mayor medida según la carrera que quieras estudiar. Son las universidades las que han elegido una serie de asignaturas prioritarias de cara a estudiar los diferentes grados ofertados que ponderarán con un 0,2. Las notas de corte de la universidad van a cambiar por completo. En primer lugar la nota máxima obtenible dejará de ser 10. Si un alumno brillante logra una media de 10 en el bachillerato, otro 10 en la selectividad común y un 10 en la fase específica escogiendo asignaturas prioritarias, podrá tener una nota de acceso de 14 puntos.
Actualización
Con motivo de la huelga en el sector público del 8 de junio no habrá selectividad ese día. La selectividad madrileña será los días 7, 9 y 10 de junio.