A estas alturas todo el mundo sabe que la nueva selectividad sólo tendrá cuatro exámenes obligatorios (cinco en las comunidades con lengua cooficial), los tres comunes, como hasta ahora, y el elegido por el estudiante. Los otros dos exámenes serán voluntarios y sólo servirán para subir nota, no para bajarla. Estos exámenes, que constituyen la principal novedad, serán elegidos por el alumno en función de la carrera que quiera estudiar. Además se pueden realizar hasta cuatro exámenes de asignaturas voluntarias y escoger las dos materias en las que se hayan obtenido mejores resultados.
La nota de acceso a la universidad se calcula sumando la nota media de los dos bachilleratos, que supone un 60%, y la nota media obtenida en los exámenes obligatorios de selectividad, que suma el 40% restante. A esta nota, a la que llamaremos nota de la fase general, se sumará la nota obtenida en los exámenes voluntarios, conocida como fase específica. Es aquí donde entra el juego el tema de las ponderaciones. Cualquier materia de la que nos examinemos voluntariamente sumará la nota obtenida multiplicada por 0,1 al resultado final de la fase general. Por ejemplo, si sacas un 7 y un 5 en las dos materias voluntarias, sumarás 0,7 (7 x 0,1) y 0,5 (5 x 0,1), es decir, un total de 1,2 puntos. Pese a esto no todas las asignaturas suman lo mismo en la nota final, que se incrementará en mayor o mayor medida según la carrera que quieras estudiar –por lo que dejaremos de tener una sola nota de acceso, ya que esta será distinta en función de la carrera escogida–. Son las universidades las que han elegido una serie de asignaturas prioritarias de cara a estudiar los diferentes grados ofertados. De esta forma habrá asignaturas que se ponderarán con un 0,2. Por ejemplo, y volviendo al caso anterior, si los dos exámenes a los que me presento voluntariamente son considerados por la Universidad en la que quiero estudiar como prioritarios para el grado al que quiero acceder sumarán un 0,2 en vez de un 0,1. De esta forma si he obtenido un 7 y un 5 la nota final que sumaré será de 1,4 (7x 0,2) más 1 (5 x 0,2), es decir, 2,4 puntos.
Teniendo todo esto en cuenta las notas de corte de la universidad van a cambiar por completo. En primer lugar la nota máxima obtenible dejará de ser 10. Si un alumno brillante logra una media de 10 en el bachillerato, otro 10 en la selectividad común y un 10 en la fase específica escogiendo asignaturas prioritarias, podrá tener una nota de acceso de 14 puntos.
Como podéis ver escoger bien las asignaturas de la fase específica, de cara a la carrera que queremos estudiar, es fundamental para obtener una buena nota de acceso. Por supuesto ya no sirve de nada fijarse en las notas de corte del año pasado, puesto que todas se van a incrementar por el hecho de que la nota de acceso puede llegar a ser de 14 puntos.
¿Qué asignatura escoger?
Las asignaturas que puntúan como prioritarias para las distintas carreras han sido escogidas por las universidades, aunque en casi todas las comunidades las universidades públicas han llegado a un acuerdo para establecer las mismas materias como prioritarias. Es en este punto donde ha surgido la polémica. En algunas comunidades encontramos situaciones un tanto paradójicas. Por ejemplo en Cataluña para acceder a Arquitectura puntúa más Biología que Dibujo Técnico y para acceder a Economía puntúa más Física o Química que Economía de Empresa.
También ha habido cambios en las vías de acceso necesarias para cursar los distintos grados. Así disciplinas como Psicología o Ciencias de la actividad física y el deporte, a la que antes se podía acceder desde cualquier vía, ahora sólo son accesibles desde la vía de ciencias de la salud. Esto ha provocado que algunos alumnos de segundo de Bachillerato, que queriendo estudiar estos grados eligieron otra vía de acceso en primero, se hayan quedado descolgados por completo, sin ningún tipo de solución más que repetir.
Esta polémica ha llegado hasta el Congreso de los Diputados, donde el grupo parlamentario IU-ICV ha registrado una proposición no de ley para llevar a cabo una moratoria de dos años en la aplicación de la nueva selectividad.
Llegan las manifestaciones
La nueva selectividad, y en concreto el sistema de ponderaciones, ya ha provocado la primera manifestación en contra. Fue el el 16 de diciembre y convocó a 500 estudiantes, según la guardia urbana, –dos mil según los organizadores–, en la plaza de Sant Jaume de Barcelona. La manifestación fue convocada por la Asociación de Jóvenes Estudiantes de Catalunya (AJEC) que ha sido la primera organización estudiantil en oponerse frontalmente al nuevo modelo de selectividad. Esta asociación calcula que más de 2.000 estudiantes de Cataluña están directamente afectados por los cambios en las vías de acceso y el nuevo sistema de ponderaciones, y, aunque hay diferencias entre las distintas comunidades, calculan que el porcentaje de afectados es similar en toda España. Hasta la fecha no ha sido convocada ninguna otra manifestación en el resto de España, aunque ya existen grupos de protesta en plataformas como Facebook.
Enlaces prácticos
La tabla con las distintas ponderaciones, dónde se indican las asignaturas prioritarias para cada carrera, se puede consultar en la página web de cada Universidad, dónde además suele haber información más detallada sobre la nueva prueba. Pese a esto en casi todas las comunidades se ha consensuado una misma tabla. En el caso de la Comunidad de Madrid se puede acceder a este documento desde la página del Espacio Madrileño de Educación Superior. En este mismo sitio se pueden consultar, además, los cambios en las vías de acceso.