Hasta el 14 de junio la multitud se apodera del Parque del Retiro de Madrid . Tal como están las cosas este año es más importante que nunca hacer una buena caja, pero no parece fácil. El presupuesto se ha recortado y hay un 20% menos de novedades.
Cuando estalló la crisis parecía que el sector editorial no iba a notarla demasiado, pero los últimos datos no son nada buenos. En el primer trimestre de este año la venta de libros cayó un 20% y aunque Sant Jordi frenó la caída sólo la Feria puede salvar el año a los libreros y editoriales. Visto lo visto las grandes empresas que patrocinaban la Feria han dado un paso atrás. Caja Madrid y Telefónica han retirado sus ayudas y eso ha hecho que la publicidad se recorte drásticamente. Este año habrá 357 caseras, cinco menos que el año pasado, y se preve que las novedades presentadas se recorten en un 20%.
A diferencia de otras grandes ferias del libro como Guadalajara o Frankfurt, que tienen un carácter más cultural la primera y profesional la segunda, la Feria del Libro de Madrid es eminentemente popular. Poco importan las actividades paralelas –las hay, pero pocas– aquí sólo hay una relación de compra-venta. En la Feria de Madrid importa hacer caja y por ello los autores se vuelcan en las firmas, pues en dos semanas pueden salvar las ventas de todo el año. De todas formas, y aunque nadie duda que la Feria del Libro de Madrid es más que nada un mercadillo gigante, hay voces que apuntan a la necesidad de fomentar el carácter cultural.. Quizás un programa más atractivo estimularía aún más las ventas.
Francia, sin pena ni gloriaEste año la Feria presta especial atención a la cultura francesa, que es el tema principal elegido en esta 68 edición. Hay diversas actividades para dar a conocer la literatura gala que vive un año especial gracias al último premio Nobel, J. M. G. Le Clézio. Pese a esto apenas habrá autores franceses en el Retiro, Eric-Emmanuel Schmitt y Mathias Enard serán los únicos representantes del país vecino. El otro gran evento de esta colaboración será la conferencia del cineasta Alain Lefebvre sobre La biblioteca íntima de François Truffaut, que organiza la Embajada de Francia. Aparte de esto habrá otras conferencias menores sobre traducción y la relación literaria hispano-francesa.
Astronomía, evolución y LarraLa Feria dará también cobertura a los tres eventos culturales de 2009: el Año Internacional de la Astronomía, el Año Darwin (ya que se cumplen 200 años de su nacimiento y 150 de la publicación de El origen de las especies) y el bicentenario del nacimiento de Mariano José de Larra. Todos ellos contarán con sus propias actividades, conferencias y mesas redondas. Otro año más habrá encuentros entre los estudiantes de secundaria de Madrid que se han convertido ya en una cita habitual de la Feria.
Una feria analógicaEl debate sobre propiedad intelectual, que hasta ahora sólo afectaba a la música y el cine, ha llegado este año al mundo del libro. Aunque todavía es muy minoritario el libro electrónico está a la vuelta de la esquina y son muchos los que le están viendo las orejas al lobo. La Feria de Madrid –al contrario que su homóloga en Sevilla– por si acaso lo ha dejado claro, nada de libros electrónicos en el Retiro; lo prohíbe el reglamento. Aún así aseguran en dirección que ninguna editorial electrónica se ha interesado por montar una caseta. Todo el mundo sabe que es cuestión de tiempo, pero nadie quiere que el mundo del libro sufra lo que ha ocurrido con el mercado discográfico. Sólo el tiempo dirá como acaba la cosa. De momento la Feria sigue igual que siempre.
Enlaces: Feria del Libro de Madrid